
No sé cómo será en otros países u otras culturas, ya que sólo viví en nuestra querida Argentina, pero aquí estoy harta de que me digan que soy una "jodida".
Jodida porque soy puntual y pretendo que los demás lo sean.
Jodida porque entiendo que hay que ser idóneo en nuestro trabajo.
Jodida porque cuando me dicen "te llamo", espero que así lo hagan.
Jodida porque creo en la palabra de los otros y no hay nada más inusual que alguien cumpla con su palabra.
Jodida porque intento que el encargado de mi edificio complete su horario de trabajo. O porque quiero que barra la escalera aunque sea cada 15 días. O porque me encantaría que algún día me abra la puerta (es el "encargado", no "portero"!!!!!).
Jodida porque creo que si alguien se compromete a algo, o lo cumple o si no puede, que por lo menos avise con tiempo.
Jodida porque soy muy específica al pedir un servicio y por supuesto, parece que le hablara a un muro (necesito peones para subir ocho pisos una tapa de vidrio de 1.50 x 1.50 por escalera. Ok, el flete me manda dos chicos de 20 años que no pueden levantar un alfiler, sin sogas, ni frazadas).
Jodida porque llevo a lavar el auto y cuando me lo entregan pido un trapito para repasar las gotas que siguen cayendo.
Jodida porque pido un café y quiero que me lo sirvan caliente.
Jodida porque me molesta que me quieran currar sólo por ser mujer y por lo tanto, boluda (en el ideario de algunos hombres).
Jodida porque pagando más de 1.200$ de expensas, pretendo tener agua caliente (que mina jodida!!!!!)
Jodida porque en mi loca cabecita vive el concepto de que cuando empieza una película en el cine, hay que hacer silencio.
Jodida porque pretendo que no me mientan.
Cuando he planteado estas reflexiones, me han dicho con una sonrisita socarrona:
"pero, ¡¡¡¡ es que sos muy exigente!!!!"
"lo que pasa, es que tus estándares son muy altos"
"tenés que reconocer al otro como tal, no como él actuaría si fuera vos"
mientras ellos seguramente pensaban ¡qué mina hinchapelotas!!!!!!!!!!!!!