lunes, 27 de octubre de 2008

Lo siento mucho, las argentinas no somos elegantes





Siempre quisimos creer que la mujer argentina era la más linda y una de las más elegantes del mundo, que nos destacábamos siempre por nuestro "glamour".
Disiento con esta creencia.

Me he dedicado en los últimos eventos sociales, fiestas y casamientos a los que he asistido, a observar como estaban lookeadas las mujeres.
Aclaro que eran galas, bodas que indicaban "black tie" en la invitación, realizadas en el marco de hoteles internacionales o prestigiosos salones. O sea, que no era el factor económico el que condicionaba la vestimenta.

Me llevé un lindo chasco. Cuerpos amatambrados, ajuuuuuuuustados, con chichas sobresaliendo buscando un respiro. Tajos profundos, escotes feroces mostrando la inversión realizada en siliconas. Bocas infladas al borde del estallido, botox paralizante en demasía. Sandalias con medias con puntera. Pelos sueltos y despeinados. Maquillaje mal aplicado. Flor de plástico en el pelo con vestido de diseñador. Conjunto brutal con cartera prestada incombinable. Relojes de marca y joyas conviviendo con cinta roja sucia de la buena suerte. Tapadito de paño con vestido de muselina bordado. Vestiditonegroparanoequivocarme.com encontré mil. Y varios detalles más.

Pensé, el rubro "vestido de fiesta" siempre fue difícil, veamos que pasa en la calle.
Pantalones incrustados y de tiro tan corto que es inevitable ver el color de la ropa interior, minis con piernas que conviene tapar, musculosas con breteles saliendo y habitualmente, sucios, todo dos talles más chico que el apropiado.
Zapatillas con todo y para toda hora del día, ojotas de goma capturantes del hollín de la gran ciudad con uñas y pies casi nunca prolijos.
Pelo lavado hace varios días o por lo menos, así parece, tinturas horriblemente puestas y puntas florecidas.
Ni hablar de las integrantes de las "tribus urbanas" (floggers, emos, darks, góticas etc,)
Las mejores: las señoras de más de 55, clásicas (tal vez demasiado) pero bien arregladas.

Y mejor dejar de lado a las "figuras" públicas que aparecen en la tele, las que nos representan ante todo el mundo y las nuevas ¿vedettes?, salvo rarísimas excepciones, todas necesitan medio metro más de tela.

Conclusión: las argentinas en general estamos buenas, nos importa nuestro aspecto y le dedicamos tiempo y dinero a vernos bien. Pero la elegancia se lleva de patadas con ese afán de las más grandecitas de querer ser eternamente jóvenes, flacas y sexies y ni hablar con la desprolijidad y poca feminidad de las más jóvenes.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Concuerdo con vos Fabi, lo mismo sucede en general con los hombres, desalienados y muy desprolijos.

PEPE

Unknown dijo...

Viajando por algunas partes fuera de este hermoso y a veces agotador país, comparto el hecho que las argentinas estan buenas, es más son hermosas, y el tiempo, variable fundamental en el paso de nuestras vidas juega en contra de las jóvenes y denota la verdadera belleza de las no tan jóvenes.

Ignacio Cantelli

Anónimo dijo...

Las argentinas estan buenisimas,no buenas y son algo mas elegantes.Afuera tambien andan en ojotas y son el antiejemplo de laa belleza femenina.

Anónimo dijo...

Fabiana: muy bien por lo que escribis en tu articulo (" Zapatillas con todo y para toda hora del día, ojotas de goma capturantes del hollín de la gran ciudad con uñas y pies casi nunca prolijos...") que sos de las que se cuidan y cuidan la estetica muchisimo. Nosotros estamos muy agradecidos de que asi lo hagas!
Bernardo Denis

Anónimo dijo...

Sabes q pasa Fabi, Cristina no ve Donna Moda jaja, que se le va a hacer, sus consejeros son 1 desastre. Saludos!

Forbidden Reloaded dijo...

Muy acertado poner la foto de la Barbiie de La Salada para ilustrar el post. No sabi ni vestirse, ni hablemos de gobernar

Saludos